viernes, 29 de enero de 2016

La magnitud de nuestros poderes...


          Estoy seguro, que en alguna ocasión has tenido la oportunidad de apreciar un paraje natural confinado entre Aguas Abiertas. Ya bien sea un pantano, un lago, un estuario, tal vez un río, o lo que es más impresionante aun, el esplendor del océano o la magnitud de un glaciar.
          Del mismo modo estoy seguro que cuando lo has admirado, has sentido que dichos paisajes, contienen una esencia de paz y aventura que por un momento te deja sin aliento, permitiéndote soñar despierto, tal vez con estar allá, nadando en el centro del océano, sintiéndote especial, surcando una gran aventura, la cual experimentas en tu mente, con la auténtica sensación de vivir, mas allá de un sofá, más allá del mundanal ruido, muy lejos de opiniones, muy profundo, en tu verdadero interior.
          Y son esos lugares, acompañados de esos momentos especiales, los que otorgan la posibilidad de que en nuestras vidas ocurra un verdadero impacto, algo tan significativo, tan importante que llegue de verdad a cambiar tu destino y el de miles y miles de personas de todo el mundo.
          Pues así, tal y como te lo describo es el sentimiento que navega irrefrenablemente por mi interior cuando pienso en la magnitud de mis desafíos, no solo por la emoción de la aventura constante, si no por el poder del impacto que esta causando y que causará, en miles y miles de vidas, en personas de todo el planeta.
          Pero primero, permíteme que te hable de la "magnitud de nuestros poderes" y de como dicho impacto revoluciono mi propio ser, cambiando por completo el chico que fui, pues lo que ahora hago, nadando por el mundo, hace tan solo unos años, no era tal vez más, que una visión un poco alocada.
         Yo vengo de Tucuman, un lugar que incluso podríamos catalogar como árido, y donde sencillamente el mismo hecho de aprender a nadar, ya puede catalogarse "casi" como un verdadero desafio, dado que en dicha provincia, no disponemos de lugares donde desarrollar este deporte, de forma continuada durante todo el año, ni mucho menos de un centro de alto rendimiento donde poder escalonar cada avance, o cada reto que como ser humano puedas desempeñar a nivel deportivo.
     
         Cada mañana yo deseaba nadar, nadar y nadar, y siempre había escuchado que el mejor lugar del país, para poder desarrollarme como un verdadero nadador, estaba a miles de kilómetros de mi ciudad, allá en Buenos Aires. Su nombre, bien conocido por todos los nadadores argentinos, es el CENAR, (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo). Y como si de la carrera de un artista se tratase, yo decidí viajar y probar suerte, intentando entrenar en el mejor centro de toda Argentina, dado que mi atracción por este deporte, era tal, como para un artista el poder estar en Hollywood, para experimentar un sueño hecho realidad.
         Y así empece a vivir aquella quimera, con pequeños cambios que me emocionaban, cositas muy poco importantes para personas que no ansían ser nadadores y tan importantes para mi, pues de pronto, me vi con la oportunidad de nadar en piscinas con el agua realmente cristalina, pudiendo desarrollar mis entrenamientos en distancias de 50 metros, no como antes, que tan solo tenia la oportunidad de nadar en distancias de 25 metros, con el agua en muchas ocasiones, parcialmente turbia.
         Y aquellos pequeños detalles, forjaron aun más profundamente el poder de mi imaginación, la capacidad de soñar en grande. Y una vez más, mis sueños viajaron por mi alma y se convirtieron en un nuevo motivo para seguir nadando, dado que aquel pequeño mundo de la natación y sus posibilidades, estaba siendo tan importante para mi propio desarrollo personal y posteriormente profesional, que no pude remediar, el increíble deseo de conseguir que mi existencia y mi vida como apasionado del deporte, llegase a impactar lo suficiente como para que todas las personas de Argentina, tuvieran la oportunidad de acceder a centros deportivos, donde la inspiración por el deporte y en especial por la natación, fuese la energía principal con la que regasen cada día el jardín de los deseos y sueños de todos los Argentinos que vibran con el deporte. Pues todos bien sabemos, que el deporte, bien planteado, es una auténtica fuente de posibilidades de crecimiento, tanto personal, como a nivel nacional e internacional, para personas, provincias y países.
   
         El deporte cruza todas las fronteras del mundo, y todos los países abren sus puertas a los deportistas y al espíritu de superación de todas las personas que cada día logran abrirse paso, intentando dar lo mejor de si mismos, compartiéndolo con todos los demás.
         Y fue ese primer impacto, el que me hizo pensar que debía crear y desarrollar un proyecto que tuviese la capacidad de impresionar y atraer las miradas de todas aquellas personas que iban a ser necesarias para que mi sueño como tucumano y argentino se pudiese algún día hacer realidad, sueño que tiene como objetivo, conseguir que en Argentina, especialmente por lo que me toca en Tucuman, se desarrollen centros deportivos de alto rendimiento donde los deportistas, especialmente los nadadores, puedan desarrollar sus talentos y catapultar a los más alto los colores y banderas de nuestro país.
         Y embriagado por esta esencia y esta fuente de motivación tan extraordinaria, me volqué de nuevo en seguir nadando y pensado que desafío, tendría la capacidad tan grande de apalancar y proyectar tal sueño.
          Y así como no podía ser de otra manera, lance mi primera investigación personal, gracias a la gran red mundial de Internet. Aun recuerdo como mis dedos, se postraban en el teclado sin saber muy bien que escribir, que buscar, para dar el siguiente paso, para seguir nadando y remando dentro y fuera del agua.
         Y allí, frente a mi pantalla y sin saber muy bien como, empezaron a salir las primeras imágenes, los primeros artículos de un deporte que crecía de forma exponencial, al cual se le denominaba como natación en Aguas Abiertas. Y mis dedos, volvieron a postrarse en el teclado, mientras una búsqueda, me llevaba a otro descubrimiento en la red, y otro y otro. No eran muchos a nivel global, y muy pocos a nivel nacional, pero realmente descubrí que había una "raza" de nadadores que se aventuraban a nadar en diferentes competiciones y desafíos personales en las Aguas Abiertas de cualquier parte del mundo.
          Bloggers, y webs internacionales estaban ya haciendo eco de las grandes proezas de dichos aventureros acuáticos. Personas que como tu y como yo, algunas con más y otras con menos proyección deportiva, se estaban lanzando a conquistar las láminas de agua de todas las masas acuáticas del planeta.
          ¡Dios mio!- Exclame.
          Y algo muy potente volvió a surgir dentro de mi, algo que incentivo totalmente la posibilidad de dar forma a lo que necesitaba crear, para dar rienda suelta a la "magnitud de nuestros poderes..."  








    

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